El suelo pélvico está formado por un conjunto de músculos y ligamentos cuya función básica es el sostén de los órganos pélvicos (vejiga de la orina, uretra, útero, vagina, recto y ano). Dichas estructuras permiten tanto mantener la correcta posición de los órganos pélvicos y facilitar sus funciones (micción, coito, parto, defecación), como asegurar la continencia urinaria y fecal.

El embarazo y el parto son una de las causas principales de disfunciones del suelo pélvico, como por ejemplo, incontinencia urinaria, incontinencia anorrectal o prolapsos de órganos pélvicos.

El aumento de peso y la dilatación que sufre el periné durante el embarazo debilitan la musculatura de la zona.

Se considera traumatismo perineal a cualquier tipo de lesión que sucede durante el parto en los genitales, ya sea de forma espontánea (desgarro), o provocada (episiotomía).

La episiotomía consiste en un corte en los tejidos del periné que rodea la vagina. El profesional que atiende el parto lo realiza únicamente en aquellas ocasiones que considera necesario con el objetivo de evitar desgarros con complicaciones.

Algunos de los factores que influyen en la aparición del trauma perineal son el tono y la elasticidad del periné. Estos factores pueden modificarse con técnicas de preparación perineal.

La fisioterapia durante el embarazo y el postparto ayudan a prevenir las posibles disfunciones del suelo pélvico tras el parto y favorecen la recuperación de las mismas.

Muchos profesionales recomiendan la realización de ejercicios de suelo pélvico durante el embarazo con la finalidad de prevenir alteraciones posteriores, así como fisioterapia postparto.

MASAJE PERINEAL

¿QUÉ ES?
Se trata de una medida física preventiva que se realiza en mujeres embarazadas con la finalidad de proteger el periné del traumatismo durante el parto. Además ayuda a familiarizarse con la sensación de estiramiento del periné permitiendo su relajación durante el parto y reduce el dolor perineal en el postparto.

VENTAJAS
Aumento de la elasticidad favoreciendo la circulación sanguínea del periné y facilitando la relajación de este plano muscular durante el parto.

  1. Reducción en la incidencia de episiotomías y del dolor postparto.
  2. Promueve el conocimiento de la anatomía corporal propia.
  3. Permite la participación de la pareja.
  4. Es una técnica fácil de realizar sin efectos perjudiciales para la madre ni para el feto.

¿CUÁNDO ESTÁ INDICADO?
Su eficacia se ha demostrado si se comienza a realizar a partir de la semana 32-34 de gestación, entre 2 y 7 veces por semana, durante 10-15 minutos.
La constancia es fundamental para mejorar la elasticidad del periné.
La aplicación del masaje puede ser molesta durante las primeras semanas, pero irán desapareciendo gradualmente. Para evitarlas se recomienda comenzar la técnica sin forzar los movimientos, dando tiempo a que los tejidos se habitúen al masaje.

PREPARACIÓN

Masaje perineal

  1. Vaciado de vejiga
  2. Lavado de manos
  3. Búsqueda de un lugar cómodo. Puede colocar un espejo delante para visualizar e identificar su anatomía.
  4. Posición semisentada.
  5. Introducción de aceites, lubricantes o cremas.
  6. En caso de realizar un automasaje se utilizarán los dedos pulgares. En caso de ser otra persona la que lo realiza usará el dedo índice y corazón.

¿CÓMO SE REALIZA?

  1. Introducir los dedos pulgares en la vagina 2-3 cm aproximadamente. Hacer una ligera presión hacia el ano.
  2. Realizar un suave movimiento de balanceo con los dedos pulgares, como el de las agujas del reloj (desde las 9 hasta las 3 horarias, ida y vuelta).
  3. Realizar una suave presión hacia el ano y hacia fuera al mismo tiempo, durante 2-3 minutos aproximadamente.

¿CUÁNDO DEBEMOS EVITAR SU REALIZACIÓN?

  1. Infecciones vaginales
  2. Infecciones urinarias
  3. Varices vulvares importantes
  4. Contraindicación para parto vaginal. Todas aquellas gestantes con cesárea programada por contraindicación para el parto vaginal no precisan de una preparación de su suelo pélvico.
  5. Contraindicación médica por parte del obstetra.

EJERCICIOS POSPARTO

Los ejercicios de Kegel consisten en la contracción repetitiva de la musculatura perineal con el objetivo de fortalecer dichos músculos, incrementar la fuerza y la resistencia y recuperar su función después del parto.

¿CÓMO REALIZARLOS?
El primer paso para la recuperación del suelo pélvico consiste en la adecuada identificación de los músculos que lo forman. Para ello, le recomendamos lo siguiente:

  1. Lubricarse un dedo (con agua, aceites o hidratantes vaginales) e introducirlo en la vagina y en el ano.
  2. Debe relajar la musculatura abdominal y glútea.
  3. Llene los pulmones de aire y expúlselo por la boca lentamente mientras hace fuerza alrededor del dedo introducido en la vagina, como si se tratase de controlar una defecación.

La contracción debe ser fuerte durante 3 segundos, menos fuerte durante 5 segundos, en 2 tiempos y progresivamente.
Una vez que haya aprendido a identificar la musculatura, no será necesaria la introducción del dedo en la vagina y podrá realizarlos mientras realiza otras tareas del día a día (por ejemplo, cuando está cocinando, mientras espera al autobús, viendo la televisión, etc.). Esto permitirá que le resulte más sencilla su realización.
Puede realizarlos de pie, sentada o tumbada.
Estos ejercicios deberán llevarse a cabo durante 4 semanas para notar mejoría.

En caso de presentar incontinencia urinaria, fecal o cualquier problema relacionado con el suelo pélvico entre 4 meses tras el parto, deberá comunicárselo a su médico de Atención Primaria para ser valorada por un ginecólogo en las consultas de Suelo Pélvico.