reserva ováricaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoLa reserva ovárica no es otra cosa que la cantidad de óvulos que tiene la paciente en el momento del estudio. Estimar la reserva ovárica de una mujer nos va a permitir predecir la respuesta a la estimulación hormonal de los ovarios dentro de un ciclo de FIV, y por lo tanto establecer un pronóstico de embarazo con el fin de aconsejar la Técnica de Reproduccion más indicada y diseñar el protocolo de estimulacion más adecuado en cada paciente.

Para hacer el estudio reserva ovárica utilizamos varios datos. Midiendo una hormona en sangre llamada antimülleriana y mediante el recuento de folículos antrales por ecografia. Cuanto mayor sea el valor de esta hormona y mayor el recuento de folículos antrales mejor será la respuesta a la estimulación de los ovarios y al revés, cuanto menor sea el valor de la antimülleriana y el recuento de folículos antrales sea inferior a 7 (entre ambos ovarios) peor será la respuesta al tratamiento.

La baja respuesta al tratamiento es definida como la recuperación de 3 o menos ovocitos el día de la punción ovárica. Esta definición es la más utilizada actualmente por la mayoría de los Centros de Reproducción Asistida en base a las recomendaciones de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), y se relaciona con un mal pronóstico reproductivo.

En un estudio realizado en este Hospital, en el cual se estudió la hormona antimülleriana en nuestras pacientes antes de iniciar un ciclo de FIV, se encontró que niveles de antimülleria por debajo de 0,2 ng/dl, predecian una baja respuesta a la estimulación en mas del 99% de estas pacientes.

Valores AMH




En la tabla de la izquierda, podemos observar la especificidad y sensibilidad de diferentes valores de hormona antimülleriana para predecir una baja respuesta.








Pero no todo es cantidad. Para evaluar la reserva ovárica también tenemos que tener en cuenta la edad de la paciente. Así, el mejor pronóstico reproductivo lo tienen aquellas mujeres menores de 35 años. A partir de aquí el pronóstico va empeorando conforme va aumentando la edad de la paciente, siendo los 37 años un punto de inflexión importante a tener en cuenta por la drástica disminución de las tasas de embarazo y los 40 años como edad límite de acceso a los tratamientos de fertilidad financiados por la seguridad social por presentar probabilidades de éxito muy reducidas.



Livebirthrate versus egg number Sunkara 2011



Existe una clara asociación entre respuesta y nacido vivo (Sesh Kamal Sunkara et al. Hum. Reprod. 2011).








Una vez realizado el estudio de la reserva ovárica podemos prever con cierta exactitud la respuesta al tratamiento, y si ésto lo relacionamos con la edad de la paciente podremos estimar su pronóstico reproductivo; y en base a esto aconsejar o desaconsejar el uso de una u otra técnica de reproducción humana, o desestimar el acceso a los tratamientos de fertilidad financiados por la seguridad social a aquellas pacientes que no tengan "probabilidades razonables de éxito" tal y como lo estipula la ley.